Caballeros de fortuna, Luis Landero

Novela de corte psicológico centrada en cuatro personajes muy diferentes, cuyas vidas convergen en un desenlace trágico, si bien no inesperado, en una fecha determinada del verano de 1978.
Luis Landero tiene una debilidad por un tipo de protagonista que, insatisfecho de su situación vital, sueña con alternativas inviables o incluso acomete empresas insensatas para burlar su destino. Así son los personajes de Juegos de la edad tardía o de El mágico aprendiz.
Un joven agricultor de pocas luces que se siente deslumbrado por la posibilidad de acceder a la riqueza, una maestra de pueblo treintañera candidata a solterona, un profesor de instituto prejubilado con ínfulas de enciclopedista y un niño con mirada inocente educado en prejuicios clericales y envuelto por una mítica leyenda soñada por su madre comparten la época de la transición política en España a finales de los setenta. Cada uno a su manera, se sienten descontentos por el papel que les ha correspondido jugar en la vida y encuentran una oportunidad, quizá la única o la última, de cambiar su sino. Las cuatro líneas van entrelazándose en relaciones muy diversas y al mismo tiempo excluyentes, que conducen al esperado choque en una noche de tormenta.
La historia es relatada por un grupo imparcial de observadores que pasa el día sentado en la plaza del pueblo y que, con el movimiento de sus pies, revela cambios en la rutina trillada de un pueblo desconocido en la provincia de Badajoz.
Los personajes están bien delineados, pero resultan a veces demasiado grotescos para ser reales. Landero tiene una gran habilidad para llevar al extremo los sueños de grandeza que pueden asaltar a cualquier persona y para contrastarlos con una realidad que se impone implacable.

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