La frontera, Don Winslow


Tercera novela de la trilogía sobre y en torno al narcotráfico en México y en Estados Unidos. Los personajes ficticios son conocidos: el funcionario de la DEA Art Keller, los narcotraficantes de las familias Barrera, Esparza y Caro, diversos círculos políticos y económicos en ambos países que, de un modo u otro, se benefician del tráfico de drogas, y los que lo sufren, incluyendo a los drogadictos y sus familias. En esta tercera novela, que tiene lugar en los años 2015-2018, se hace referencia a un personaje muy concreto de la política estadounidense, que no sale muy bien parado.
Art Keller recibe la oferta de dirigir la DEA. Un senador amigo lo coloca a la cabeza de la Drug Enforcement Administration con vistas a su propia candidatura a la presidencia. Luego, las cosas cambian y un candidato populista gana las primarias republicanas y, más adelante, es elegido sucesor de Obama en la Casa Blanca. Keller, perseguido por sus fantasmas interiores y por asesinos muy concretos en el exterior, intenta por todos los medios llamar la atención de políticos y ciudadanos sobre dónde radica, a su modo de ver, el verdadero problema. No son los drogadictos, que pueden considerarse más bien víctimas colaterales de una situación social, y tampoco los pequeños camellos, sino los grandes traficantes y muchos empresarios y políticos que se benefician en definitiva del tráfico de drogas.
Al igual que las dos novelas anteriores, El poder del perro y El cártel, Winslow utiliza un lenguaje duro y coloquial, y narra los desmanes y el estilo de vida de un modo realista, explícito pero sin recrearse en las imágenes. El tercer libro se diferencia de los dos anteriores por el acento que pone en la corrupción a ambos lados de la frontera, que según él llega hasta los más altos niveles. Me ha gustado, como las dos anteriores.

Esta entrada fue publicada en Novela y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario