Icaria, Uwe Timm

El autor de esta novela, Uwe Timm, nació en 1940 en Hamburgo y vivió por tanto en primera persona la posguerra de la Segunda Guerra Mundial en Alemania. Como muchos intelectuales de su generación, asumió una postura política de izquierdas y estudió en profundidad la historia de Alemania, como reacción a los hechos y las ideas que llevaron a la barbarie nazi y con el deseo de comprender cómo fue posible.
El tema de fondo es la ideología racial y las políticas de “higiene racial” y depuración de lo que se llegó a llamar “vida sin valor de ser vivida”, es decir, aquella que no coincidía con el ideal de salud e “idoneidad” de la supuesta raza dominante. Lamentablemente, este tema queda demasiado corto en la novela.
La narración está ambientada en el sur de Alemania en 1945, en los últimos días de la guerra y en la fase inicial de reorganización de la vida civil bajo la ocupación de las cuatro potencias aliadas. El protagonista, Hansen, lingüista alemán emigrado de niño con su familia a Estados Unidos, vuelve a Europa como oficial de la Army. Tras una leve escaramuza en la que se ve envuelto por casualidad, recibe el encargo de analizar el legado de Alfred Ploetz (1860-1940), médico y eugenista alemán que preparó y a continuación orientó las políticas raciales durante el Tercer Reich. Para ello, aparte de visitar su laboratorio y su vivienda, Hansen entrevista a Wagner, un octogenario que fue discípulo y amigo de Ploetz en sus primeros tiempos, aunque luego se distanciara e incluso sufriera persecución por parte de los nazis. Tanto Hansen como Wagner son personajes ficticios, a diferencia de muchas otras personas que aparecen en la novela, que son reales. Una de la actividades conjuntas de Wagner y Ploetz fue la visita a comunidades derivadas de “Icaria”, un país utópico comunitarista y pacifista concebido en 1850 por el francés Cabet. Ambos se ven decepcionados por los resultados de estos experimentos, y los atribuyen a motivos diferentes. Para Ploetz, todo progreso debe ir ligado a una mejora de la raza para eliminar elementos negativos. El darwinismo, las ideas comunitarias y el convencimiento de la superioridad de un tipo determinado de estirpe sobre las demás constituyeron el fundamento de las políticas raciales de los nazis, incluyendo la eliminación de judíos y gitanos, la esterilización y la eutanasia de personas con discapacidades.
Gran parte de la novela consiste en diálogos entre Wagner y Hansen, en los que se mezclan las ideas de Ploetz con descripciones históricas de la época (incluyendo el imperio alemán, la República de Weimar, el Terror nazi y las dos Guerras) y otros pensamientos de Wagner, un socialista convencido. El resto son descripciones de la vida en la Alemania a partir del “día cero” y la conducta de los vencedores. La trama es mínima y se reduce a las aficiones de Hansen y George, otro oficial norteamericano, encargado de investigar a los médicos que realizaron experimentos humanos en los campos de concentración.
La novela resulta algo larga, las entrevistas derivan con frecuencia en temas de escaso interés, y el tema que da nombre al libro, las utopías de tipo igualitario, queda demasiado corto. Se mencionan solo de paso algunos ejemplos que sí funcionaron, especialmente las de carácter religioso, como los menonitas o los amish en Estados Unidos. No obstante, en la novela se mezclan temas de gran interés que, al menos, pueden hacer reflexionar.
Es posible que la novela sea difícil de seguir para alguien que no conozca la historia de las ideas en la segunda mitad del siglo XIX y el comienzo del siglo XX. La traducción es buena y, no obstante, se aprecian las limitaciones que tiene una lengua diferente de la original a la hora de reflejar conceptos de gran relevancia en las ideologías de ambos siglos. A Hansen, por ejemplo, le vienen a la cabeza solamente los animales al oír hablar de “pureza de raza”.

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