Las hijas del Capitán, María Dueñas

La trama de la novela se centra en Victoria, Mona y Luz Arenas, tres hermanas de un pueblecito andaluz que emigran a Nueva York a comienzos de los años treinta del Siglo XX junto con su madre. Huyendo de la miseria y para reencontrarse con su padre, viajan en uno de aquellos barcos que llenaron América de personas de todas las proveniencias, edades, religiones e idiomas que buscaban una tierra prometida y que, en muchos casos, encontraron posibilidades de trabajo que, a este lado del Océano, les estaban vedadas. En torno a las tres hermanas se encuadran otros personajes típicos del entorno latino, que se buscan literalmente la vida en torno a unas pocas calles de Manhattan.
María Dueñas construye la novela como una especie de homenaje a los emigrantes, describiendo con realismo pero sin crudeza ni morbo las dificultades que afronta la familia en una enorme ciudad cuyo lenguaje y cuyas leyes no conocen. Como nota curiosa aparece en escena Alfonso de Borbón, el hijo hemofílico de Alfonso XIII que renunció al trono por amor a una cubana, y que tuvo que llegar al exilio para conocer la realidad social de una España de la que los monarcas de aquella época estaban muy alejados.
A pesar de la excelente puesta en escena en la bulliciosa ciudad y de la buena caracterización de los personajes, la novela se hace un poco larga y lenta, adquiriendo solo algo de ritmo en las últimas páginas, con un final algo aguado para lo que promete la novela. De todos modos, la considero una buena novela, con algunos personajes excelentes como Tony, un latino corredor de loterías ilegales, o Sor Lito, una monja alternativa que realiza una intensa labor social en una sociedad inmisericorde.

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