
El año 1982 no trajo solamente el mundial de fútbol a España, sino además una guerra inesperada e inverosímil en el Atlántico Sur. La marina argentina ocupó las islas Malvinas al comienzo del otoño, enviando tropas y navíos. Como es sabido, el gobierno británico envió de inmediato una potente flota, que logró recuperar todos los territorios ocupados. La ONU y los Estados Unidos tomaron parte por Inglaterra, y lo mismo hicieron otros países supuestamente amigos de Argentina, por aquellos años bajo el mando de una Junta Militar y el General Galtieri. Esta novela, pese al rigor histórico, no pretende novelar a los protagonistas reales. Al contrario, sus personajes son secundarios, y precisamente por ello nos presentan una visión más imparcial y más cercana de lo que vivió Argentina, y en concreto Buenos Aires, durante esas semanas, hasta la rendición y evacuación de las islas.
La elección de voces es muy variada: un grupo de tertulianos que suelen encontrarse en un café regentado por Alonso, un asturiano; una familia con tres hijos, de los cuales el mayor, Carlitos, es llamado a filas y destinado a las Malvinas; la familia de un mecánico, padre de Gustavo, un amigo de Carlitos enviado igualmente a las islas; una secretaria de embajada, enviada en misión diplomática a Europa a la búsqueda de aliados; un capitán de la Marina, que por una serie de casualidades se convierte en una especie de asesor de imagen del Presidente, y otros personajes.
El lenguaje es directo, agradable de leer y con la dosis correcta de habla porteña. A mi modo de ver, logra reflejar muy bien el espejismo colectivo que se presentó a la población argentina, haciéndoles ver que la misión de los militares, la reunificación de todas las fuerzas en una Argentina de nuevo completa, tenía visos de éxito.
La novela no peca de adoctrinadora, presentando una visión innegable de una campaña militar, motivada probablemente por el deseo de ocultar problemas internos. Al contrario, sus protagonistas representan distintas posturas en esta compleja situación.
Existe una segunda novela, en la que se recuperan algunos de sus protagonistas, y que habrá que leer.
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