El lector de Julio Verne, Almudena Grandes

Segunda entrega de la saga de Grandes sobre la postguerra española que, a su modo de ver, fue más bien una prolongación de la guerra, al menos hasta que huyeron los últimos maquis o guerrilleros escondidos en los montes de la Península.

Esta vez el terreno esc0gido es la Sierra Sur de Jaén. En un pueblo perdido, en el que hace mucho frío, crece en una casa cuartel el hijo de un Guardia Civil de pasado dudoso. Canijo, como le llaman por su estatura, comienza a hacerse preguntas sobre lo que sucede a su alrededor. Personas que «se hacen al monte», un famoso guerrillero, el Cencerro, que se vuelve legendario y que hace popular la canción de la «vaca lechera» como manifestación encubierta contra el régimen. La tortura como recurso habitual, el miedo y los intentos desesperados de un régimen de ocultar la existencia de una resistencia armada dentro de sus fronteras.

Al igual que sucede en el primer tomo, Inés y la alegría, al libro le vendrían bien más matices, más tonos de gris. No obstante, la figura del niño, de sus padres, de su amigo el Portugués, de su maestra y de tantos otros personajes, conocidos por sus motes como es habitual en los pueblos, llenan de humanidad una novela descarnada, dura, sin esperanza porque en su época no la había y aquella época se fue con los últimos maquis que pasaron la frontera para lleguar a Toulouse.

También aquí se incluye un epílogo largo, que quita tensión al libro pero encuadra el proyecto literario de la autora. Recomendable en el marco de la «memoria histórica» personal.

Esta entrada fue publicada en Novela y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a El lector de Julio Verne, Almudena Grandes

  1. Isabel dijo:

    No había leído tu comentario, pero, desde luego, se parecen en el blanco de los ojos ambos dos. Ya tienen donde elegir los seguidores del blog.

Deja un comentario