Catedrales, Claudia Piñeiro


He leído varias novelas de Claudia Piñeiro, la mayoría me han gustado. Con esta novela tengo una relación diferente. No es que no me haya gustado. La historia está bien construida, los conflictos entre los personajes también. La trama tiene cierto suspense, que deja de serlo muy pronto, mucho antes de que la narración desvele el supuesto misterio. Dos cosas no me han gustado, pero quizá antes una breve reseña.
Carmen, Lía y Ana son las tres hijas de una familia de clase media en un barrio porteño. Desde muy pequeñas van naciendo conflictos, envidias, celos, sobre todo entre la mayor, Carmen, muy dominante, y Ana, la pequeña, que se le parece mucho. Los conflictos se van agudizando y encuentran su punto álgido en una época en que las dos cooperan con grupos católicos de la parroquia de San Gabriel. Poco después, Ana muere en circunstancias trágicas, y es encontrada en un potrero, descuartizada e incinerada. Al poco, Lía abandona la familia y se va a vivir a Santiago de Compostela. Mucho tiempo después, Carmen y su marido Julián aparecen en esa ciudad buscando a su hijo, Mateo, que se ha desvinculado de ellos. En ese momento comienzan las revelaciones.
Los treinta años que pasan entre la primera y la segunda parte de la narración no me parecen creíbles, este es el primer punto de critica. El segundo es uno que me gustaría hablar personalmente con la autora. Los personajes son caricaturas. Sobre todo Carmen y Julián, fanáticos religiosos, y sus argumentos, que salen una y otra vez a colación en la novela. La autora extiende esta postura a toda persona creyente. Todo lo demás, incluyendo la conducta de Ana, se justifica en aras de la libertad. También el pensamiento de Mateo es poco asumible, y el empeño de la autora que es consecuencia de las creencias de sus padres. Piñeiro está en su derecho de pensar como quiera, de poner esos pensamientos en boca de sus protagonistas, e incluso de dibujar personajes monstruosos como Carmen, pero de ahí a generalizar y a afirmar o sugerir que las acciones de una psicópata se deben a sus creencias religiosas hay un paso muy grande.

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