Historia de un canalla, Julia Navarro

A Julia Navarro le gusta escribir libros con muchas páginas. El estilo es peculiar. Llano, con muchos diálogos, y añadiendo detalles y derivaciones que podrían suprimirse. De todos modos, este libro no se hace largo, e incluso engancha más que lo que podría parecer a primera vista. Por otro lado, no faltan errores de estilo e incluso gramaticales. Las convenciones tipográficas son a veces poco convencionales y dificultan la distinción entre la narración en primera persona y los diálogos. Algo molestas resultan las reflexiones intercaladas en el texto sobre lo que podría haber hecho de otro modo.
Thomas Spencer es un canalla, como reconoce en la primera página y muchas otras veces a lo largo del libro. Desde pequeño desarrolla un egoísmo patológico, una gran insensibilidad por el cariño de los que le rodean e incluso una crueldad que, a lo largo de la narración, va haciendo al personaje cada vez menos creíble. Criado en una familia acomodada de Nueva York, hijo de una estirpe de abogados y una madre de origen hispano, hace gala desde pequeño de un espíritu rebelde y de una carencia enfermiza de escrúpulos. A pesar de todo, la suerte parece acompañarle en la vida, de modo que el lector alterna entre la identificación y la repulsa del protagonista. Si otros libros de Julia Navarro tienen el aliciente del trasfondo histórico, este se limita a los personajes y, en general, es prescindible.

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Una respuesta a Historia de un canalla, Julia Navarro

  1. Ana dijo:

    Uno de los peores libros que he leído… en toda mi vida

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