Hombres buenos, Arturo Pérez-Reverte

Basada en hechos reales, como suele ponerse en las películas… Pérez-Reverte hace partícipe al lector de su motivación por escribir esta novela, de la fase previa de documentación e incluso de la fase de escritura, con las decisiones que tuvo que tomar. A finales del Siglo XVIII, reinando el tercer Carlos, dos miembros de la Real Academia de la Lengua reciben el encargo de adquirir la Enciclopedia francesa, a pesar de estar íncluida en el índice de los libros prohibidos. Otros dos académicos, con motivaciones muy distintas, deciden impedirlo, y contratan a un sicario.

Al comienzo, Reverte mezcla sus andanzas y su búsqueda de documentación con la narración. Más adelante, la narración va prevaleciendo. Esta novela tenía dos riesgos: el de la pedantería en la narración “meta” y el de la longitud, pues realmente pasa muy poco. Pienso que Reverte obvia muy bien ambos peligros, con su estilo habitual y su documentación precisa. En cambio, en mi opinión carga demasiado las tintas en lo que podríamos llamar “ideología” o más bien lucha contra la “ideología” de la “España oscurantista”, en oposición al Siglo de las Luces. No me voy a meter ahora en si le falta o no razón, pero a veces exagera este punto. Por lo demás, es una novela excelente.

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