Con nadie, Lorenzo Silva


Entre los temas preferidos de Lorenzo Silva, uno de los mejores escritores contemporáneos en lengua castellana, se cuenta la presencia, no siempre feliz, de gobernantes y militares españoles en el norte de África. En especial, las luchas contra las tribus del Atlas y el tristemente célebre protectorado, ligado para siempre a luchas sin sentido, a derrotas humillantes como la de Annual y, desde el punto de vista militar, a gestas como el desembarco en Alhucemas. Es curioso que el destino trágico de otras potencias colonizadoras como Inglaterra, Holanda y, más adelante, también Estados Unidos, se haya cumplido en el caso de España, no tanto en América, un tema de sobra estudiado y novelado, sino en un paisaje ajeno, árido y, salvo algunas explotaciones mineras y una cuestionable relevancia militar, absolutamente sin valor, como son los montes y las costas del Norte de África.
Este libro rememora la historia, de sobra conocida para los historiadores, de Miguel Campins (sin acento, por ser un apellido catalán). Militar de carrera, de conducta intachable en distintos destinos, tanto bélicos como administrativos y formativos, dirige combates y misiones en el norte de África, en parte en paralelo con Francisco Franco, jugándose la vida en numerosas ocasiones. Una vez abandonado su destino africano para dedicarse a labores internas del ejército, como la dirección de la nueva Academia General Militar en Zaragoza, común a las tres armas tradicionales, Campins, casado y con dos hijos, se ve envuelto sin desearlo y sin conocerlas a fondo en las intrigas y conspiraciones que llevaron a la rebelión o alzamiento del 18 de julio de 1936. El por entonces general, recién nombrado jefe de la plaza de Granada, se ve obligado a tomar decisiones bajo la presión, por un lado, de los mandos y oficiales rebeltes y, por el otro, de los políticos de la República, con un gobierno sometido a cambios constantes y sin una cadena de mando íntegra. En concreto, su enfrentamiento a Queipo de Llano, autoproclamado jefe del ejército rebelte en Andalucía, a quien se negó a obedecer para evitar un derramamiento prematuro de sangre inocente, fue el detonante que llevó a su detención, a su juicio sumarísimo y, en definitiva, a su ejecución por rebelión. Para Franco, que incluso realizó algunos intentos tibios para conseguir una conmuta de la pena, no fue más que un daño colateral en los días clave de un levantamiento militar que lo llevó y llevó a España a una de las guerras más cruentas de su historia. Para García Lorca, que estaba en Granada en esas mismas fechas, el curso de los acontecimientos pudo ser el factor clave que condujo a su asesinato.
Lorenzo Silva destaca que se trata de una novela. Existe suficiente literatura sobre Miguel Campins, que el autor cita en un epílogo a la novela. Silva la asume en su relato novelado, acompañado de consideraciones a la Bevilacqua y de detalles que revelan la pasta de la que estaba hecho este ejemplar militar. Muy recomendable.

Esta entrada ha sido publicada en Historia, Novela y etiquetada como . Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta