Madrid. La novela, Antonio Gómez Rufo


Este libro, aunque lleve el subtítulo «La novela», no es estrictamente una obra de ficción con una trama definida, sino más bien una historia novelada o incluso un homenaje a la ciudad y al pueblo de Madrid. Los personajes, miembros de tres familias, los Vázquez, los Posada y los Tarazona, que llegaron a Madrid en 1565 buscando fortuna, y sus respectivos descendientes, no son más que una escusa para narrar la historia de una ciudad singular.
Desde el reinado de Felipe II hasta la caída del gobierno de Aznar con ocasión del atentado terrorista en la estación de Atocha, el relato menciona y describe todos los hechos y lugares que componen la historia de la capital de España. Algunos tan espectaculares como el levantamiento del 2 de mayo, otros tan curiosos como el levantamiento de una muralla que nunca sirvió realmente de cerramiento a una ciudad que no dejó de crecer, caóticamente y sin plan urbanístico alguno, quizá con excepción de la Gran Vía y del Metro.
Como es natural en una obra de estas proporciones, la visión del autor sobre la historia y el destino de la ciudad es subjetiva. Y es mejor dejarlo así. Las calles de Madrid han sido testigos mudos de levantamientos, de represión, de asesinatos, de bandoleros, de corrupción y, siempre y en todo momento, de una vitalidad inaplacable. La movida popular y cultural en la época del «profesor» Tierno Galván se expandió paulatinamente a toda España. El fútbol recibió su mayor impulso en Madrid, y las tertulias de café marcaron el desarrollo de la ciudad tanto o más que el Ateneo, el Círculo de Bellas Artes, las zarzuelas o el Museo del Prado.
En fin, una novela escrita para los «gatos» y aquellos que, sin serlo, comparten con ellos su relación de amor-odio con una ciudad que no duerme nunca, una ciudad que «me mata» y de la que sólo se puede ir al Cielo. De todos modos, cabe preguntarse si no es mejor leer directamente ensayos o historias sobre Madrid en lugar de esta seudonovela.

Publicado en Historia, Novela | Etiquetado | Deja un comentario

El viejo y el mar, Ernest Hemingway


Si se elaborara un elenco de los mejores libros cortos escritos en los últimos siglos, no me cabe duda de que El viejo y el mar debería formar parte del mismo. La última novela publicada por este escritor le llevó a ganar el premio Pulitzer en 1953 y, un año más tarde, el Premio Nobel por su obra completa. Para mí, este libro es una obra imprescindible para cualquier aficionado a la lectura. Y es mucho mejor que la película con el mismo nombre que, necesariamente, carece de muchos elementos de la novela, aunque añade efectos visuales.
La historia es muy sencilla. Santiago, un viejo pescador cubano, lleva 84 días sin pescar nada a pesar de salir todas las noches a la mar. El chico que solía acompañarle ha sido captado para otro barco, pues el viejo tiene fama de estar «salao», es decir, gafado. El día 85 de esta mala racha, Santiago se hace a la mar y echa los anzuelos como de costumbre a pesar de haber dormido mal y de haber comido muy poco. Tras varias falsas alarmas, se da cuenta de que algo muy grande ha picado. A partir de ahí comienza la lucha a vida o muerte entre el pescador y un marlín, un pez espada descomunal de más de cinco metros y medio de largo, más que el esquife de Santiago. Una vez que ha mordido, el pez arrastra la nave con ayuda de la corriente del Golfo, alejándolo de tierra firme a lo largo de dos días. Al final, ya cansado, el pez se abarloa con el esquife, y Santiago consigue matarlo de un arponazo en el corazón. Una vez dada la vuelta y soltada la vela, Santiago se da cuenta de que la lucha aún no ha terminado: la sangre del pez atrae a tiburones de distintas especies.
Ya había leído de niño este libro, y conozco la película. Ahora he escuchado el audiolibro de un solo tirón durante un paseo cerca del Rhin, con tiempo soleado y temperaturas por debajo de cero. Y lo he disfrutado como la primera vez, a pesar de conocer ya el desenlace y muchos de sus detalles.
No quiero decir más: quien no lo haya leído todavía, ­¡que lo haga!

Publicado en Novela | Etiquetado | Deja un comentario

El siglo de las luces, Alejo Carpentier

Si tuviera que hacer alguna diferencia entre literatura de la península y literatura latinoamericana, diría que se basa en dos aportaciones que hace la literatura de allá a la literatura en castellano. Una es el realismo mágico, que ya está más que estudiado, y la otra es la exuberancia en las narraciones y descripciones, al menos en aquellos países que tienen otra exuberancia natural como es la selva, exuberancia que no tiene nada que ver con la saturación lingüística con la que pretenden lucirse algunos autores que se dedican a poner un adjetivo detrás de otro hasta que hacen de cualquier descripción algo absolutamente farragoso e indescriptible, paradójicamente.

Pero volvamos a la otra exuberancia. Porque su máximo exponente creo que es El siglo de las luces, de Carpentier, y de él quiero hablar. Creo que me ha estado esperando tantos años, tan quietecito en su estante de la librería del salón, sin llamarme, esperando su tiempo, porque en otro tiempo probablemente me hubiera «saltado» más de un párrafo, como he hecho con tanta novela en la que era más urgente saber qué iba a pasar después que empaparme de la narración con todos sus rodeos, digresiones y morosidades. Pero hoy sí es es ese día, parafraseando a Aragorn, y he disfrutado leyendo, imaginando, viviendo las aventuras, las desventuras, las ilusiones, las decepciones, las promesas y los engaños de los tres jóvenes protagonistas, que muy sutilmente -porque no son modelos ni arquetipos sino personas complejas, como somos todos- representan tres actitudes ante la vida: el conformismo, la rebeldía que persigue un ideal y la rebeldía sojuzgada pero que no ceja, y finalmente se libera

Esta es la historia de la Revolución Francesa en las Colonias, en concreto en las Antillas, pero es un fondo -un fondo muy importante, pero un fondo- sobre la estructura del texto, que en realidad trata de la evolución personal de los protagonistas. Esta evolución comienza en Cuba con unos adolescentes que se autoeducan hasta que llega el revulsivo de fuera en la forma de un revolucionario. Este revolucionario colma las expectativas de tres muchachos idealistas que buscan la aventura como fin en la vida, y a partir de su influencia los adolescentes toman diferentes caminos: uno no se atreve y se queda; otro abraza la revolución y se da de bruces con el desencanto; y la tercera tiene que elegir, a la postre, entre la revolución y el amor. Pero aquí no acaba la historia. Porque, cuando los personajes ya han llegado al final de su camino -que es el final de la revolución-, Carpentier da un giro maestro al relato, y en un homenaje a las mujeres (o eso me parece a mí) plantea una última vorágine revolucionaria en la que se sumergen los protagonistas con su última chispa de rebeldía para no volver jamás.

Así que sí, todo el libro es un exceso. Maravilloso. Apabullante. Asombroso. No sé qué más decir. Leedlo, y me apuntáis más adjetivos en los comentarios.

Publicado en Novela | Etiquetado | 1 comentario

El loco de Dios en el fin del mundo

Una vez, leyendo una entrevista a Juan Madrid, leí que decía de Días contados, mi novela favorita, que algunos amigos le habían aconsejado, cuando se la había dado a leer, que la acortase, que sobraban páginas. Y les hizo caso, y la novela tal y como vio la luz me parece redonda. Algo parecido me sucede con las obras de Javier Cercas, pero al revés. Creo que les sobran páginas, al menos a las que yo he leído (que no son muchas, lo reconozco).

También es cierto que las obras de Cercas, a pesar de que -en mi opinión- se alarguen demasiado, son generalmente buenas, muy buenas a veces, por la elección del tema, por su tratamiento y, sobre todo, que es lo que más apreciamos los lectores crónicos, por la manera de escribir. Porque hay una gran diferencia entre escribir con corrección -como deberían hacer los periodistas, por poner un ejemplo que se comprenda- y escribir con estilo, literariamente, que tampoco quiere decir barrocamente, porque entonces Delibes, por ejemplo, no sería considerado un maestro de la literatura, como de hecho lo es. 

Pero volviendo a lo nuestro, una de estas no-novela es la que toca esta vez: El loco de Dios en el fin del mundo. Y toca comentarla porque acabo de terminar de ver en televisión un reportaje sobre el reciclaje, y, como un bucle, he vuelto al libro, cosa que me lleva sucediendo a menudo desde que lo he leído, hace ya algunas semanas. Y es que es un libro que, aunque es una magnífica expresión del paisaje y del paisanaje, y que combina muy sabiamente el «color local» con el reportaje, y que está escrito en un lenguaje seudocoloquial que dice mucho de la maestría del autor, no es esto lo importante. Lo importante es que te desliza así, como quien unta una tostada de mantequilla, una «pila» de preguntas, dudas y trampas intelectuales que no es que te hagan pensar, que también, sino que te llevan a otros derroteros, como sucede con los buenos pensamientos: Que se engarzan como las cerezas hasta que te llevan a otro lugar y otra pregunta.

Así que, cuando oí la última reflexión del reportaje: «Estamos acostumbrados a una economía lineal de consumir hasta morir y hay que cambiarla por una economía circular», me recordó la teoría de Jose Luis Pinillos (El corazón del laberinto) sobre la religión católica, que dice que ha sido muy importante para la humanidad y para el progreso porque es la primera religión que no propone un universo circular con una vida circular y una reencarnación, sino que habla de que después de este mundo hay otro, con lo cual hay una progresión lineal, y eso ha llevado a la idea de progreso y al actual mundo occidental. Y es muy gracioso ver cómo la maquinita que tenemos dentro del cráneo va dando pasitos hasta llegar a asociaciones sorprendentes, pero que leyendo este libro salen como las setas después de un día de lluvia: No hay ni que buscarlas, te buscan ellas a tí. Y la última asociación, que también me ha dejado medio K.O. (última porque está en las últimas páginas del libro, no por definitiva) también se las trae.

Porque dice Cercas, «¿Puede ser cristiano quien no cree que no nos morimos del todo, que hay una vida más allá de la vida, otra vida después de ésta?». Y se responde (¿se responde?): «El corazón del cristianismo para el Papa es el amor de Dios… Y a uno, cuando se encuentra con esto, no le obsesiona la vida eterna». Y yo pienso lo mismo, pero a la vez esta contraposición vida eterna/amor de Dios me recordó las dos clases de «dolor de los pecados» de mi catecismo infantil: La contrición, que es arrepentirse de haber pecado porque Dios es buenísimo y sufre, y la atrición, que es arrepentirse porque hay mieditis de las penas del infierno. Un buen salto, no?, pero la analogía me vino sola. Y ya, embalada como estoy, cuento otra miajita de las paradojas/preguntas/reflexiones que se cuelan entre las páginas, y ésta es la última, lo juro por Snoopy: Cuenta el autor que, en una conversación, su «oponente» le dijo, textualmente: «En Europa la gente ya no va a la iglesia, pero siente la necesidad de una búsqueda espiritual. Quizá sobre todo los jóvenes«. Y según lo leí me vino a la cabeza la peli «Hair», que ya sé que es americana y en el libro se estaba hablando de Europa, pero el flash fue fulgurante. No sé si os habría pasado lo mismo.

Y concluyo: Este libro hay que leerlo. Aunque le sobren páginas.

Publicado en General | Etiquetado | 1 comentario

La biblioteca de los nuevos comienzos, Michiko Aoyama


No es habitual que el Time Magazine elija un título extranjero como Mejor Libro del Año. Este libro, relativamente corto, de Michiko Aoyama, ha conquistado este título y a más de 2 millones de lectores en todo el mundo. No voy a meterme mucho en los detalles, solo destacar que se trata, sobre todo, de un libro positivo. Una narración sobre el poder de la literatura, sobre la necesidad de salir del egocentrismo y sobre la esperanza.
Un centro cultural en Tokio cuenta con una biblioteca para la gente del barrio. En la sección Consultas trabaja la señora Komachi, una bibliotecaria de mediana edad con una rara habilidad: descubrir cuáles son los anhelos de los visitantes, y ayudarles a buscar una salida de situaciones aparentemente desesperadas.
En el libro se narran varias historias, ligadas entre sí solo circunstancialmente y por la relación con la biblioteca y la señora Komachi.
Altamente recomendable.

Lo que opinan los demás:

Con una silenciosa crítica a los males de la sociedad actual y biblioterapia como cura, Aoyama evoca la humanidad que ha desaparecido entre las luces de neón y el neoliberalismo. Frankfurter Allgemeine Zeitung
Es un innegable “page-turner”, su mecanismo se activa mediante una simple pregunta, planteada una y otra vez por la magnética bibliotecaria, la Sra. Komachi. Una pregunta que lleva no solo a los personajes de Michiko Aoyama al borde de las lágrimas, sino también esta lectora. Una pregunta clave en bibliotecas, en librerías y, tal vez, en la vida en general: ¿Qué es lo que estás buscando? New York Times Book Review
ADORÉ esta novela cargada de esperanza y positividad… Leerla fue una alegría de principio a fin, este libro te hace sentir que todo es posible. Daily Mail

Publicado en Novela | Etiquetado | Deja un comentario

Quince años, Ramiro Pinilla


Ramiro Pinilla es un escritor infravalorado, a pesar de haber ganado el Premio Nadal por Las ciegas hormigas y de haber sido finalista en el Premio Planeta por Seno. Obtuvo un mayor reconocimiento con la aparición de su trilogía Verdes valles, colinas rojas, y algunas de sus obras han sido traducidas a otros idiomas. Es posible que el hecho de escribir en español, con una prosa auténtica y sobria, y no en euskera, haya sido un obstáculo en su patria chica.
Este relato, aparecido en primer lugar en una revista literaria, antes de ser reeditado por Tusquets en 2025, recoge el paisaje, el ambiente de Getxo y algunos personajes de sus demás obras. Por el tema y su tratamiento, es evidente que el libro no pudo publicarse en vida de Franco.
Los protagonistas son Manuel, maestro de Algorta, y Mercedes, maestra en la misma escuela, así como Asier Altube, un inocente chico de quince años, lisiado tras un accidente con un carro, y Anaconda, la nieta natural y mestiza de uno de los patriarcas de la familia Altube. Aparecen también otros personajes de la trilogía, como el párroco y el alcalde.
La narración comienza cuando Manuel, el maestro, que acaba de salir de la cárcel, se entera de que han fusilado a tres de sus compañeros de celda. Este hecho, y un episodio narrado con gran delicadeza, despiertan sentimientos muy distintos en Manuel y en Asier. Manuel es extorsionado por el alcalde para que asuma su trabajo según las directivas de la Nueva España, algo a lo que el maestro no está dispuesto.
La novela es corta y da impresión de estar inacabada a pesar de su sorprendente final, pero es suficiente para bucear de nuevo en el mundo del Getxo de Pinilla.

Lo que opinan los demás:
«Es un verdadero disfrute volver a encontrarse con el universo literario de Ramiro Pinilla. Ahí está la ternura infinita del autor hacia los personajes del pueblo, hacia la gente normal que vive situaciones dramáticas. La épica de lo cotidiano en lo que fue un maestro. Elena Sierra, El Correo
«La escritura de Ramiro Pinilla es vigorosa, precisa, y resulta idónea para representar la conciencia interna de sus personajes.» Ascensión Rivas, El Cultural

Publicado en Novela | Etiquetado | Deja un comentario

El viaje de mi padre, Julio Llamazares


Junto a sus novelas, generalmente cortas, Julio Llamazares ha escrito varios libros de viajes. He leído algunos de ellos, y he podido comprobar que ha desarrollado un estilo propio dentro de este género literario, de gran raigambre entre los grandes escritores. Cabe mencionar sobre todo Las rosas de piedra y su secuela, Las rosas del sur, que contienen sus experiencias durante un periplo que le llevó a visitar todas las catedrales y concatedrales españolas.
En El viaje de mi padre, Llamazares recorre y describe la ruta que siguió su padre durante la Guerra Civil junto con su mejor amigo. Ambos habían fallecido ya en la fecha de aparición del libro. Una dificultad adicional para la escritura era que, como sucedió en muchos casos, los protagonistas no solían hablar mucho de sus experiencias bélicas. Por ese motivo, el autor ha tenido que apoyarse en los relatos del amigo de su padre y en informaciones recogidas aquí y allá siguiendo la ruta que emprendió su padre como «involuntario voluntario» a las órdenes de las tropas sublevadas. Es interesante anotar que el padre de Llamazares se alistó por propia iniciativa -en concreto, ahí donde le pilló la guerra, en este caso con los llamados Nacionales— para el cuerpo técnico de radiotransmisión, a fin de no ser llamado a filas obligatoriamente con su quinta y caer de ese modo en la Infantería. De ese modo, los dos amigos recorrieron en transversal y arrastrando su equipo de radio la parte norte de la Península, desde las montañas de León hasta el mar en Castellón de la Plana, pasando calor en verano y mucho, mucho frío en invierno durante la batalla de Teruel, y mucho peligro en la sierra del Espadán, entre las provincias de Castellón y Valencia, en donde salvaron la vida gracias a su picardía.
Llamazares ha desarrollado en sus viajes dos propiedades indispensables para este tipo de escritura: la capacidad de entablar contactos personales y recabar, o más bien sonsacar, información relevante de las personas que viven en los lugares que visita, y su valentía para dejar flecos sueltos cuando no es posible obtener más datos con los medios disponibles. Esta segunda habilidad es algo que deberíamos aprender todos en distintos ámbitos.
En cualquier caso, algo más que otro libro sobre una guerra que nos va a seguir persiguiendo durante mucho tiempo.

Lo que opinan los demás:
«Con su habitual estilo, trufado de la prosa aparentemente sencilla de los grandes narradores, pespuntea un paisaje que es espejo de una memoria personal y colectiva». Raúl Conde, El Mundo
«La subjetividad impregna de emotividad la doble estampa de la barbarie bélica y de la soledad rural». Santos Sanz Villanueva, El Cultural

Publicado en Historia, Novela | Etiquetado | Deja un comentario

Pleamar, Antonio Mercero


Antonio Mercero, hijo del director de cine con el mismo nombre, es uno de los tres componentes del colectivo que publica bajo el seudónimo Carmen Mola. Por ese motivo, decidí aceptar la oferta de la Biblioteca Municipal de Madrid y descargué este libro en préstamo por 21 días. En realidad, me ha durado solo 3. La dinámica del audiolibro, que te permite leer mientras haces otras cosas que no ocupen tu atención, como puede ser andar, y el estilo de Mercero, que conocemos ya de las obras de Carmen Mola, se confabulan para que no sea fácil dejar el libro de lado. La lectura del libro en la edición acústica es impecable, algo que no siempre puede decirse de los audiolibros, y el lector no cae en la tentación de interpretar en exceso los diálogos y la narración en general. Aunque eso es cuestión de gustos, yo prefiero normalmente una lectura más bien neutra.
El tema de esta novela policíaca son algunas implicaciones de las redes sociales, en concreto de las cuentas en YouTube e Instagram. Los protagonistas son una pareja de policías, el inspector Darío Mur y la subinspectora Nieves González, que tienen la pinta de repetir su presencia en otros libros futuros. Ambos funcionarios, que trabajan juntos desde hace poco tiempo, tienen en su biografía diversas lastras o cargas que influyen en su trabajo y lo condicionan. Pero vayamos al grano, esto es, a la trama.
Las hermanas Martina y Leandra Müller son dos conocidas YouTubers, con cientos de miles de seguidores y, en consecuencia, con una cierta fortuna acumulada. Su marca es Pleamar (Pequeñas Leandra y Marina) Sus vídeos, que cuelgan cada jueves, son visionados y aplaudidos casi de inmediato por sus suscriptores, y despiertan la reacción contraria en sus haters, incluyendo algún que otro troll. Cuando un día desaparecen de su casa y dejan de publicar en las redes sociales, los padres se dirigen de inmediato a la policía, que encarga el caso a Mur y González. La sospecha inicial de que se trata de una travesura queda desmentida pronto por una amenazante publicación en su propio canal de YouTube. La pareja de policías hace su trabajo y nos introduce indirectamente en el mundo de las influencers, la publicidad mediante las redes sociales, la cantidad de dinero que se mueve en ese entorno y la adicción que pueden provocar. Estos y otros temas aparecen con gran crudeza a lo largo de las páginas y se reflejan en una investigación que el autor describe con maestría y de una forma altamente visual. No en vano comenzó su carrera profesional como guionista.
En pocas palabras: un thriller con todas las de la ley, en el que las sospechas van danzando de un personaje a otro hasta un final de alta tensión, seguido de un epílogo que a mí, personalmente, me ha parecido innecesario y que me ha dejado mal sabor de boca.
No obstante, el tema central —las redes, la banalización de la cultura, las adicciones de todo tipo y la superficialidad de amplios sectores de la sociedad— conserva su validez y Mercero lo trata con la suficiente imparcialidad para que cada lector se pueda hacer su propia idea. Por ese motivo, recomiendo este libro a los aficionados a la novela negra negrísima.

Publicado en Novela | Etiquetado | Deja un comentario

El gran terremoto, Kathryn Schulz


Este pequeño libro es en realidad un artículo de divulgación científica aparecido en 2015 en The New Yorker y galardonado con el premio Pulitzer. Es fruto de una investigación sobre el terremoto del año 2011 en japón, que ocasionó el tsunami causante del incidente en la central nuclear de Fokushima, y sobre una falla geológica en el continente americano: no la famosa de San Andrés en California, sino la de Cascadia, en el Noroeste de los Estados Unidos y el Suroeste de Canadá. El libro se completa con una especie de manual elemental de supervivencia para cuando (y no en el caso de que) se produzca el Gran Terremoto. Según estimaciones de diversos institutos citados por Schulz, la probabilidad de que se produzca un terremoto importante en esa zona durante los próximos 50 años es de un 30%, y de que se trate del Big One, de un 10%. Como es natural, ningún lector de la revista The New Yorker ni de este librito está en condiciones de contrastar los datos que publica la autora.
No obstante, tengo que decir que las descripciones e informaciones recogidas en el libro causan una buena impresión, y la intención de la autora no es abiertamente alarmista, aunque los hechos son realmente inquietantes.
He leído el libro por provenir de la editorial Libros del asteroide. He leído muchos libros de esta joven editorial, y ninguno me ha decepcionado.

Publicado en General, Historia | Etiquetado | Deja un comentario

Nada bueno germina, César Pérez-Gellida


Esta novela de César Pérez-Gellida puede entenderse como secuela —aunque, según el autor, permite la lectura independiente— de Bajo tierra seca, galardonada en 2024 con el Premio Nadal. Si no se conoce la novela de 2024 se carece de algunos rasgos importantes de los dos personajes principales: Sebastián Costa, un dandy-bandolero moderno resabiado después de su participación en las guerras que pusieron fin al Imperio español, y Antonia Monterroso, de origen eslavo, una auténtica psicópata y una hábil delincuente sin ningún tipo de prejuicios.
La novela comienza con el intento de robo a un banco en Andalucía y termina con un showdown espectacular en Valladolid, así como un pequeño guiño a una posible continuación en las páginas finales. Entre medias se suceden los hechos delictivos y las investigaciones policiales, las venganzas de sangre y las extorsiones, el arribismo de algunos funcionarios y la codicia de delincuentes y comerciantes. El autor ha comentado en una entrevista (https://gatropolis.com/literatura/cesar-perez-gellida-prioridad-nada-bueno-germina-lectores-entiendan/) que los dos protagonistas generan reacciones contradictorias entre los lectores: aunque todos los consideran dos criminales que deberían desaparecer de nuestra sociedad, a lo largo de la lectura se les va cogiendo cariño, de modo que alguno se alegra a su pesar cuando consiguen darse a la fuga o lograr sus objetivos. ¿Quién no pensaría en diversos bandoleros, reales o ficticios, de nuestra memoria colectiva, como Luis Candelas o Bonny and Clide?
Por lo demás, la prosa y el oficio de Pérez-Gellida son de sobra conocidos. A este autor no le tiembla la mano a la hora de relatar muertes —en esta novela superan la cuarentena, entre amigos, enemigos y gente que pasaba por ahí—, y lo hace sin morbo, algo que a veces se agradece. La ambientación en paisajes andaluces y castellanos y en los tremendos años en que la Gran Guerra se unió a la epidemia de gripe (llamada española en casi todo el mundo) para diezmar el colectivo de una sociedad ya de sobra maltratada por las circunstancias sociales y políticas es impecable, como de costumbre.
Sin duda, una novela excelente, sobre todo para los seguidores de este simpático y prolífico autor.

Publicado en Novela | Etiquetado | Deja un comentario