La contraportada engaña: te dirá que esta novela trata de La Humana, pero trata de mucho más. Es un libro que te habla sobre el cuerpo: sobre cómo se transforma constantemente a través del tiempo, de dolor, del deseo, de la ruptura con él mismo. Te habla sobre la violencia que sufren, pero que también ejercen, las mujeres: sobre qué significa esta violencia, de dónde viene y hacia quién se ejerce. Te habla de las mujeres que sufren esta violencia: las que la dejan, las que vuelven, las que nunca se van y las que están constantemente en ese ciclo. Te habla de cómo cambia la autopercepción: cómo la propia imagen y el ser se transforman y el «yo» deja camino a otra cosa. Te habla de las contradicciones: de la imposibilidad de ser la víctima perfecta, de la imposibilidad de ser, en muchas ocasiones.
“El Celo” está escrito como quiere que te sientas: con el cuerpo continuamente atravesado y atrapado en los otros que se encuentran en el libro. Está escrito desde una corporalidad que, si le dejas, se convierte en tu propio cuerpo. Con un lenguaje muy afilado, visceral, incisivo, tiene una lectura muy fácil a pesar de no tener un trasfondo sencillo.
Lo compartimos en un club de lectura, y la primera pregunta que nos hicieron fue si le recomendaríamos este libro a todas las personas. Definitivamente no, no lo recomendaría a todas las personas. Pero lo recomendaría especialmente a todas aquellas que creen que la violencia de género les pilla lejos, para encarnarla un poquito en sus cuerpos.

Yo nunca había leído una novela cuyo argumento fuera específicamente los malos tratos, y desde luego no es agradable de leer, además de que el estilo es provocador, muy amargo y cortante, aunque supongo que muchos jóvenes estarán más que habituados a él. Pero algo debe haber hecho bien la autora, porque no he tenido tentaciones de cerrar el libro. Todo lo contrario, a pesar de su lenguaje provocativo, incluso soez, y de sus situaciones límite, he querido saber qué iba a pasar después, algo fundamental para seguir leyendo. Y mantener la intriga de situación límite en situación límite es difícil, porque el primer impulso es no querer saber más de un tema por el que generalmente pasamos de puntillas.
He leído la mayor parte del libro, dando saltos de vez en cuando. Una vez que te has metido en el estilo de escritura y en el tema, se lee con agilidad a pesar de la prosa informal y confusa.
No he logrado contactar con la intención de la autora, incluso dejando de lado una cierta fobia frente al estilo, amargo y desgarrado. Reconozco que puede ser culpa mía, pero no es un libro para mí.
De todos modos, gracias por la reseña.
Me he quedado totalmente intrigado. ¿Es un libro para mí?
Puede serlo, ¡tendrás que probar! Yo creo que está bien escrito y la historia me ha parecido muy bien hilada 🙂 Tiene mucho análisis y trabajo por detrás.