Suzuran, Aki Shimazaki


Me he aficionado a los relatos de Aki Shimazaki, escritora japonesa que vive en Canadá. Sus libros podrían calificarse de relajados y relajantes. Una mezcla de cultura japonesa, relaciones familiares y sentimentales e integración en el mundo laboral y social. Como diría Sabina, quien busque emociones más fuertes tendrá que escuchar otra canción. El fuerte de esta novela es más bien la sutileza con que describe personas y circunstancias.
Un aspecto interesante para los ignorantes que no hablamos ni leemos japonés son los juegos de palabras con los nombres. El título de esta novela, Suzuran, es el nombre de los lirios del valle, y es el nombre que la protagonista, Anzu, una mujer divorciada que se dedica a la cerámica para la Ikebana, ha dado a una creación muy especial, que ha cocida ella misma en su horno artesanal.
Por la novela pasan un antiguo amor de juventud, el ex-marido de Anzu, y el prometido de su hermana quien, tras muchos años de devaneos, al parecer ha decidido sentar la cabeza. Las personas, las empresas y algunos lugares que no son relevantes se mencionan sencillamente por su inicial, lo que ayuda a leer el texto sin preocuparse de memorizar situaciones y relaciones innecesarias.
Recomendaría a cualquier lector de mi blog que lea alguna de sus novelas, como esta o Luna llena.

Esta entrada ha sido publicada en Novela y etiquetada como . Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta