
Junto a sus novelas y publicaciones científicas, Belén Gopegui ha escrito una serie de novelas juveniles. Es este un tema que me interesa desde hace algún tiempo, tanto desde el punto de vista literario como sociológico. Dejando aparte el tema de la capacidad de comprensión y asimilación de los «jóvenes», desde el comienzo del uso consciente de la razón y capacidad de lectura hasta, digamos, los 16 años, la literatura juvenil es siempre susceptible de ser utilizada como medio de educación / información / indoctrinación / manipulación (asígnese el substantivo deseado en función del contenido). Para mí, el prototipo de una literatura juvenil exenta de manipulación, consciente o inconsciente, con buena o con menos buena intención, es El principito. Por lo tanto, comparo todas las obras con el sello de «literatura juvenil» con esa obra imprescindible.
Este libro de Belén Gopegui no oculta en ningún momento su intención. La trama es muy asequible: una familia formada por padres y tres hijos. Una de las niñas, Miranda, tiene la capacidad de «anticiparse» a algunos acontecimientos, tanto globales como locales. Un «algo», similar a un hada o un elfo, le sugiere ideas. Con ocasión de una presentación que ha preparado su hermana mayor, Miranda presume que no queda tinta en la impresora, por lo que ayuda a su hermana a colorear a mano las láminas. A partir de ahí van saliendo otros temas, como la falta mundial de recursos, el consumo de energía, el cambio climático etc. La novela tiene algunos elementos atractivos, como el mensaje positivo y políticamente correcto, el realismo mágico que tan de moda está y las relaciones familiares.
Volviendo a la comparación que he mencionado, esta narración es todo lo contrario de El principito. Es mucho más afirmativa y aseverativa que sugestiva. En mí personalmente, que no pertenezco al grupo objetivo de la autora, despierta más bien rechazo que convencimiento. Pero es posible que yo sea algo especial…
En resumen, no me ha convencido. Leeré más adelante otras obras similares de esta autora que, en general, me suele gustar mucho.
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