
Esta autora es considerada una de las revelaciones de los últimos años en la novela negra francesa. A diferencia de otros escritores de este mismo país, la novela se ciñe estrictamente al tema, es decir, a los asesinatos y la investigación, incluyendo como es lógico a los investigadores y a los asesinos.
El comienzo puede considerarse típico para la novela negra actual: el jefe de un grupo de investigadores de la policía parisina acude a la orilla izquierda del Sena, en donde se ha realizado un hallazgo macabro: nada menos que siete pies cercenados, envueltos en sendas zapatillas deportivas y unidos entre sí por los cordones. El comienzo de la investigación lleva al comisario Martin Vaas a ponerse en contacto con el juez Vendome, quien le cita al día siguiente para ampliar información. Al parecer, el modus operandi recuerda a algunos casos cerrados o archivados, los llamados cold cases, y exige máxima atención, sobre todo si se tiene en cuenta que el o los asesinos parecen estar jugando con la policía.
El resto es, como de costumbre, una búsqueda de pistas y huellas, una lucha contra el cansancio y, probablemente, con un asesino dispuesto a todo.
El final de esta novela no me ha parecido del todo concluyente, algo que suele suceder con las tramas demasiado complejas.
De todos modos, la novela está bien escrita y bien traducida.
La opinión de los demás:
«A la zaga de Fred Vargas». ABC
«El thriller francés tiene nueva reina». La Razón
«Desde las primeras páginas y el planteamiento hasta el final el lector sigue una investigación impecable en lo narrativo. […] Ese es el estilo Destombes: decir lo justo y seguir, administrar la información con cuentagotas, respetar al lector. Y avanzar con diálogos que imprimen ritmo. Es la mejor de las cuatro que ha publicado Reservoir Books, un thriller de altura con un punto macabro». Juan Carlos Galindo, El País