
Claudia Piñeiro es una excelente escritora. No lo digo yo, sino muchos de sus lectores y la crítica literaria. No comparto todas sus ideas, ni falta que hace, pero todas sus historias me resultan coherentes, verosímiles dentro de los límites de la ficción. Sus personajes suelen estar muy bien delineados y descritos, y experimentan un crecimiento llamativo dentro de la novela. Los modismos argentinos, especialmente llamativos en la versión de audiolibro, le dan a mis oídos un encanto especial.
La trama: Maria Elena Lauría, de soltera Pujol, está casada con el director de un sanatorio privado en un suburbio de Buenos Aires. Se ocupa del hijo de ambos, Federico, de seis años de edad, y guarda buena relación con otras madres del colegio Saint Peter. Hasta que un día, una tragedia hace que el mundo en que vive se derrumbe para siempre: después de recoger a su hijo y a un amigo de éste del colegio, atraviesa una barrera cerrada que, como todos los vecinos sabían, estaba averiada. Después de esperar diez minutos y de que los vehiculos que la preceden crucen las vías, ella se dispone a seguir su ejemplo, cuando el coche se para y queda en el trayecto de un tren que, finalmente, llega y se lleva por delante el coche con el amigo de su hijo dentro. Este suceso marca la totalidad de la novela, es la causa de la huida de María a otro país, y la alcanza de lleno cuando retorna precisamente al mismo lugar y al mismo colegio convertida en Mary Lohan, profesora de un prestigioso colegio de Boston y encargada de evaluar la calidad docente del centro.
Piñeiro nos conduce con mano magistral al interior de la protagonista, de sus parientes y al ambiente cerrado en torno a su antiguo colegio. Me parece una novela excelente, que recomiendo a los amantes de la buena literatura.
La opinión de los demás:
«Una suerte pequeña es una historia que seduce al lector desde las primeras líneas. La autora consigue que los acontecimientos nos arrastren de manera tan inexorable que su recuerdo nos acompañará tiempo después de finalizada la novela.» Javier Pintor, Qué Leer
«Piñeiro utiliza un estilo reiterativo que recalca la atrocidad de los hechos y la intensidad del dolor, […] bucea con verosimilitud en el abismo de unos sentimientos difíciles y de unas emociones perturbadoras. Gran novela.» Ascensión Rivas, El Cultural