Muerte en Cornualles, Daniel Silva


Esta novela de Daniel Silva es la continuación de El coleccionista, reseñada también en este blog, y nos encontramos con algunos personajes presentados en esa novela. Gabriel Allon, que ha vuelto a Venecia y está acabando de restaurar el retablo de Il Pordenone, recibe el encargo de restaurar el célebre autorretrato robado de Vincent van Gogh para su venta en una subasta. Cuando acude a Londres con ocasión de este acto, un antiguo conocido suyo, policía en Cornualles, le pide ayuda para resolver un caso relacionado con un asesino en serie, llamado el Leñador por utilizar un hacha de mano en sus ataques. La víctima, Charlotte Blake, es una afamada profesora de arte, que ha estado investigando sobre un cuadro de Picasso, que fue propiedad de un judío francés hasta la expoliación por parte de los nazis en 1942. El deseo de devolver la obra a sus legítimos propietarios lleva a Gabriel a involucrarse en una investigación que le conduce a poderosas y peligrosas élites del blanqueo de dinero en Londres y en Mónaco.
En esta novela se aprecia especialmente el oficio que Daniel Silva ha alcanzado en sus obras y con sus personajes. Junto a Gabriel Allon e Ingrid, la hacker cleptómana danesa, también aparecen Christopher Keller y otros personajes del mundo del arte y de la delincuencia, el entorno habitual de trabajo del famoso espía israelí.
No hace falta decir nada más, pues la trama y la escritura siguen la línea de las demás obras de la saga, incluyendo el mensaje moralizante acerca de la propiedad y una visión poco halagüeña del mundo de los superricos. Siempre es una buena lectura.

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