
Toni Morrison, nacida en 1931, fue la primera escritora de color que recibió el Premio Nobel de Literatura. Nacida en Ohio, gozó de una buena educación y, junto a su trabajo como ligüista y editora, promovió la defensa de los derechos humanos en una época en la que todavía existía segregación racial en los estados sureños. Junto al Pulitzer y otros premios nacionales, fue distinguida con el Premio Nobel en 1993. Sus temas básicos son la segregación, las diferencias sociales, el feminismo y otros. Se ha dicho de ella que «toca el dolor con los dedos». Muchos de sus libros tienen por ello un carácter algo negativo, que algunos podrían considerar acorde con el sujeto de las obras.
Volver narra unos meses de la historia de Frank Money, un veterano de la guerra de Corea que, tras ser repatriado, acaba en un psiquiátrico. Un día decide huir para ayudar a su hermana Cee, que ha sido maltratada por su jefe, un médico sin escrúpulos. Tras estancias breves en distintos lugares, llega a Georgia, en donde rescata a su hermana y la lleva a la ciudad natal de ambos, Lotus, en donde las mujeres del pueblo logran curarla.
La novela combina la breve trama con los recuerdos y las pesadillas de Frank, así como su relación con otras personas. No se tratan específicamente otros temas, que influyen en la vida del protagonista, como la segregación racial, el destino de los veteranos a su vuelta a Estados Unidos y los derechos de las mujeres.
Novela bien escrita y un buen acceso a la obra de esta escritora. En una de sus últimas entrevistas declaró: «A mis ochenta y un años, me siento atenta, vital, yo diría que espléndida… cuando escribo.»
La opinión de los demás:
«Morrison ha encontrado una voz y un estilo puro y directo… ha desvelado las formas en las que la violencia se trenza con la pasión para redimir un pasado que vuelve y duele.» Michiko Kakutani, The New York Times