Luz de febrero, Elisabeth Strout


Me gusta alternar entre libros globalistas, que tratan de los grandes problemas de nuestra época, en especial crisis políticas o bélicas, pandemias y demás horrores, con otros libros que describen a la gente de a pie. Elisabeth Strout es una interesante autora norteamericana que describe en este libro el fracaso del sueño de bienestar, armonía y progreso del país que, hasta hace poco, lideraba este planeta. Olive Kitteridge, protagonista de este y otros libros de la misma escritora, es una maestra de escuela jubilada, segura de sí misma y hambrienta de relaciones sociales.
El libro relata estas relaciones desde la perspectiva de Olive, comenzando con su viudedad, su nuevo matrimonio con un rico fracasado, la huida de su hijo a Nueva York y la descripción de las circunstancias en que viven otras personas en Crosby, un pueblo ficticio en el hermoso estado de Maine, en el noreste de los Estados Unidos.
El relato me recuerda a veces a Franzen, por su crítica de la sociedad de este país, si bien Strout es más cercana a la vida diaria de los personajes, desde la jovencita que limpia en varias casas para ganarse una paga y cae involuntariamente en una forma casi inocente de prostitución hasta las mujeres que habitan una lujosa residencia de ancianos confiando en no pasar a ocupar una habitación «al otro lado del puente», en el área reservada a los dementes.
La perspectiva que describe Strout es desoladora a pesar de algunos toques de esperanza, como la relación de Olive con una inmigrante somalí o con sus nietos. De todos modos, me parece una buena novela.

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