Lluvia fina, Luis Landero


Luis Landero explica en un videotrailer de esta obra que la novela, de algún modo, se escribió sola, y que el punto de partida fue una noticia que leyó en un periódico acerca de una reunión familiar que había acabado en tragedia. Realmente, el tema de esta novela es la acumulación de agravios en el seno de una familia, y la escenificación del pasado por parte de unos personajes que parecen no distinguir ya entre hechos reales y mentiras atesoradas en su cabeza y en su corazón.
Gabriel, el hermano menor de una familia formada por la madre, enviudada aún joven, sus hermanas Sonia y Andrea, el primer marido de Sonia, Horacio, y Aurora, la mujer de Gabriel, decide en una de sus crisis de euforia celebrar el cumpleaños de la madre con una comida. La lista de invitados marca el comienzo de una serie de conversaciones telefónicas de los hermanos entre sí y con Aurora, que ha sido siempre el paño de lágrimas de la familia, y que parece tener la capacidad de absorber el cúmulo de confidencias y acusaciones y de devolver algo de paz a sus autores, a modo de confesor laico.
Novela dura, en cierto modo deprimente, que empieza algo confusa por el estilo narrativo, intercalando citas dentro de otras citas, y va afianzándose a medida que el lector se familiariza con los protagonistas. La lectura deja un regusto amargo, quizá como esa noticia que Landero sitúa en el origen de su novela.

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Una respuesta a Lluvia fina, Luis Landero

  1. Isabel dijo:

    ¿De qué me sonará esto de que una familia acumule agravios y no distinga entre hechos reales y mentiras? Acaba de morir uno de mis primos, mi favorito, y tengo muy recientes este tipo de agravios y mentiras. La lástima es que nadie aprende de las novelas; como aparentemente son ficción, nadie se da por aludido.
    La leeré.

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